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Bulnes es el tercer y último capítulo
de un trabajo de más de diez años de desarrollo.
El primero fue dans la nuit(1) (1997 2000) con
un video, algunas fotos en formato muy pequeño y una
serie de dípticos que surgieron de una anécdota
que me disparó a explorar un mundo dentro de un departamento.
El segundo capítulo, o segunda parte, es Gotas
(1999 2002), un trabajo que utiliza diversos niveles
de información en su constitución: conformado
por la convivencia en un mismo espacio de las fotografías
desarmadas y reconstruidas de unas lámparas con caireles,
las fotos de los interiores en blanco y negro agrupados y
una serie de viejos guantes fotografiados en color.
El tercer y último capítulo de la serie es
Bulnes (2003 2007), un trabajo formado por fotografías
en color cuadradas, impresiones digitales con textos, y la
utilización de objetos aislados dentro de marcos.
Todo este trabajo se circunscribe a lo comprendido dentro
de las paredes de un departamento en la calle Bulnes, el de
mis abuelos paternos. Ellos ya no viven más y el departamento
finalmente se vendió hace un par de años. Esta
coyuntura me obligó a tomar la determinación
de dar por concluido este largo proyecto. La idea nunca fue
la de realizar un documental de mi familia ni contar una biografía.
Al principio fue una cierta reacción primaria a tratar
de sujetar la historia, de retener los recuerdos, para luego
cuestionarme los mecanismos del por qué y cómo
cada uno guarda los objetos y momentos más preciados,
el almacenamiento de la memoria personal. Tiendo a pensar
que la fotografía funciona como algo que se retiene,
que se sujeta, probablemente en oposición a la pintura,
por ejemplo, que es una expresión tal vez liberadora,
un gesto hacia afuera.
Formalmente utilizo un recurso de recortes visuales muy depurados,
en lo que yo entiendo como una narrativa muy fragmentada y
para nada lineal, intentando acentuar observaciones, obsesiones
y extrañamientos frente a algunas circunstancias. Las
fotos provienen de la casa y los textos de apuntes sobre conversaciones
que visualmente podrían emular a los subtítulos
de las películas traducidas, sugiriendo pequeñas
ficciones dentro de la obra. Los objetos obedecen a una lógica
fetichista que en algún momento excedió a la
fotografía.
Me interesa especialmente trabajar tanto en la construcción
de un sentido a partir de la unión / confrontación
de distintas fotografías, por eso la insistencia con
los dípticos, trípticos y polípticos,
así como en la edición del conjunto de las obras
y el trabajo dentro del espacio.
Tomando como punto de partida este escenario doméstico,
con una arquitectura repleta de historias personales y familiares,
apunto a contar, o a sugerir en forma recortada (la foto),
distintos relatos que reconstruyo con los testimonios de aquellos
que presenciaron de forma directa o indirecta una época
determinada. De esta manera, podría decir, que parte
del trabajo que hago es una especie de investigación
que converge entre lo histórico, lo real y lo ficticio
y el chisme familiar. Y que el resultado la obra- tiene
una de-sincronización respecto a la anécdota.
Me interesa indagar en este espacio intermedio que es, en
definitiva, la fotografía construida. Desde este lugar,
intento formular algunas preguntas que tienen que ver tanto
con la representación y construcción fotográfica,
así como con las relaciones y los dúos, las
vidas compartidas, las ausencias y las historias de vida que
se reconstruyen con el tiempo. La fotografía, el video,
los objetos y los textos me otorgan los elementos para estructurar
esta gramática y cuestionar ideas arraigadas y preestablecidas
de los roles que a cada uno le son asignados dentro de una
estructura social como es la familia.
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