A esta altura no quedan dudas
de que Marcos López se ha convertido en uno de los artistas
argentinos contemporáneos de mayor trascendencia internacional,
y un referente ineludible de la fotografía en el ámbito
nacional. Esta muestra funciona casi como un breve epílogo,
para el panorama local, del intenso período de solo shows
que vivió nuestro artista. En lo que va del presente
año contó, solamente en esta ciudad, con dos importantes
muestras individuales, una en galería y la otra en el
Museo Nacional de Bellas Artes, en un formato de exhibición
de carácter retrospectivo que permitió trazar
diversos ejes de lectura sobre sus veinte años de producción.
Por otra parte, Marcos López también firma
textos. Varios de ellos echan luz sobre aspectos de su pensamiento
y de su obra fotográfica mientras que algunos párrafos,
de tinte más intimista o autobiográficos, transmiten
indirectamente el estado de ánimo con que uno debe
enfrentarse a la explosión de color que sale a nuestro
encuentro con cada una de sus imágenes.
".... no me gusta hacer fotos "de entender".
Me gusta "primer plano-fondo-mensaje social- -puesta
en escena - identidad cultural". Lo "im-portante"
delante, el fondo que tenga algunos ele-mentos que ayuden
a entender lo de "delante", algo en el medio un
poco borroso, algún personaje saliendo de cuadro, algún
flashazo, algo que esté de moda para sofisticar un
poco la escena. La envolvemos para regalo y a otra cosa mariposa.
El mismo modo de armar imágenes que me enseñaron
en el Fotoclub: armonía en la composi-ción y
que la foto "diga algo". Entonces: el "otro"
cultural soy yo: hablando inglés como Tarzán,
me-dio resentido, provinciano en Buenos Aires y "porteño"
en Santa Fe, pudoroso... "
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